Los servicios musicales suelen facturarse a los titulares de los derechos según el método de prorrateo. El cálculo de los pagos funciona así: Los servicios musicales generan ingresos por cuotas de suscripción, ingresos publicitarios o una combinación de ambos. Estos ingresos se meten en un fondo al que posteriormente se realizarán los pagos. A continuación, el servicio de streaming determina el número total de usos (por ejemplo, streams o creaciones) registrados para todas las canciones combinadas en un periodo de facturación determinado. Cada titular de derechos recibe una parte de los ingresos en función del uso. El reparto exacto depende de los acuerdos celebrados entre las partes. Los ingresos también varían según el modelo de negocio y el país, y se calculan mensualmente.
TikTok ofrece a los músicos la oportunidad de compartir y promocionar su arte a nivel mundial. Los artistas pueden hacer accesible su música y conectar con sus fans de otras formas a través de vídeos creativos. Tienen la oportunidad de ser encontrados y destacar entre la multitud a través de retos y hashtags populares. El potencial que ofrece una distribución rápida permite a los artistas aumentar significativamente su audiencia en poco tiempo. La plataforma puede servir de trampolín para conseguir oportunidades para actuar, firmar contratos discográficos o colaboraciones con marcas. Por último, TikTok ofrece una forma sencilla de publicar música y utilizarla en vídeos. Hay ejemplos importantes, como el de Lil Nas X, que han demostrado que TikTok puede ser un importante catalizador de la propia carrera musical.